Osteoartritis de la articulación de la cadera

rehabilitación después del tratamiento de la artrosis de cadera

La osteoartritis de la articulación de la cadera (AHT) es una enfermedad destructiva lenta. Bajo la influencia de varias razones, durante el desarrollo de la enfermedad, se producen cambios irreversibles en la estructura y propiedades del cartílago hialino, lo que conduce a una mayor presión sobre las superficies articulares y su deformación o fusión. Teniendo en cuenta que una de las principales causas del desarrollo de la enfermedad es la sobrecarga mecánica, la articulación de la cadera a menudo se ve afectada por la artrosis.

Características de la estructura anatómica de la articulación de la cadera.

La articulación de la cadera (HJ) es la conexión entre los huesos de la pelvis y el fémur. Esta articulación permite acercar y separar los miembros inferiores, levantar las piernas y acercarlas al cuerpo y realizar movimientos de marcha. Desde el nacimiento y durante toda la vida, una persona soporta una gran carga en la articulación de la cadera.

Del lado del hueso pélvico, la cavidad del acetábulo participa en la articulación, del lado del fémur, su epífisis. El acetábulo tiene un labio de colágeno a lo largo de los bordes, que actúa como una especie de junta que sujeta firmemente la epífisis del fémur en su receso. La muesca en el centro del acetábulo está cubierta con una membrana de colágeno y es el punto de unión del ligamento femoral.

La cápsula TS contiene los siguientes ligamentos:

  • el ligamento femorioilíaco es el ligamento más fuerte que puede soportar cargas superiores a 200 kg y evita el arqueamiento excesivo de la cadera hacia atrás;
  • femoropúbico: responsable de la abducción y aducción de la cadera, limitando así sus movimientos circulares;
  • femoral-isciatico – protege el vehículo de los golpes, reduce la carga al caminar y correr;
  • circular (bucle): previene las dislocaciones y mantiene la cabeza del fémur en la cavidad pélvica y es la base de la cápsula articular.

Numerosos grupos de músculos y tendones permiten que el vehículo realice movimientos en torno a tres ejes:

  1. Longitudinales (verticales).
  2. Transversal (horizontal, frontal).
  3. Sagital (antero-posterior).

La artrosis de la articulación puede ocurrir en una articulación sana o convertirse en una continuación de enfermedades existentes del sistema musculoesquelético.

¿Qué tipo de enfermedad es esta?

El cartílago hialino realiza funciones de absorción de impactos y protege las superficies de las articulaciones contra daños. El ETA es una enfermedad durante cuyo desarrollo cambia la estructura de las fibras de colágeno del cartílago, lo que posteriormente conduce a su fragmentación y destrucción. Los fragmentos de fibras cartilaginosas, cuando se liberan en la cavidad articular, pueden provocar un proceso inflamatorio. Las superficies expuestas sufren cambios óseos causados por la fricción y el aumento de presión. El tejido cartilaginoso que queda en los bordes de las epífisis crece de forma compensatoria, seguido de osificación, provocando anquilosis (inmovilidad de la articulación ósea). En las etapas posteriores, en ausencia de una terapia adecuada, el paciente pierde completamente la movilidad y queda discapacitado. Los procesos destructivos son provocados por varias razones.

Se distinguen los siguientes tipos de artrosis de la articulación de la cadera:

  1. Primaria. Su etiología no se comprende completamente. La artrosis idiopática (primaria) se desarrolla en una articulación previamente sana. La mayoría de las veces se desarrolla en personas mayores.
  2. Secundario. Es provocado por enfermedades previas del aparato articular, anomalías congénitas del desarrollo, cambios en el funcionamiento de órganos y sistemas vitales humanos.

La enfermedad se desarrolla en una articulación o afecta a ambas a la vez.

Causas de la enfermedad

Entre los motivos que contribuyen a la aparición de la enfermedad y su progresión se encuentran los siguientes:

  1. Predisposición genética heredada al desarrollo de la enfermedad.
  2. Lesiones articulares óseas (luxaciones, fracturas, esguinces y tendones).
  3. Fuerza sistemática insoportable y actividad física.
  4. Exceso de peso corporal.
  5. Trastornos funcionales del sistema endocrino (diabetes, psoriasis).
  6. Patologías congénitas de la estructura y desarrollo del esqueleto musculoesquelético.
  7. Características profesionales de la actividad laboral.
  8. Mala circulación sanguínea local.
  9. Enfermedades previas causadas por flora patógena.
  10. Enfermedad de Legg-Calvé-Perthes.
  11. Trastornos metabólicos (gota).
  12. Inactividad física.
  13. Enfermedades inmunes.

Las razones enumeradas no siempre pueden causar ATS. Muy a menudo, la activación de procesos patológicos puede ser provocada por:

La obesidad como causa de artrosis de cadera.
  • aumento del estrés y la actividad física;
  • exceso de trabajo constante;
  • hipotermia del vehículo o de la carrocería en su conjunto;
  • levantamiento repentino de objetos pesados;
  • desequilibrio hormonal;
  • exposición a la radiación.

Síntomas de la enfermedad.

Las manifestaciones sintomáticas del ETA son similares a las manifestaciones de la artrosis de otras articulaciones.

Se considera que los principales síntomas característicos de esta enfermedad son:

  1. Rigidez por la mañana o después de un largo período de inmovilidad.
  2. Disminución del rango de movimiento, cambio en la marcha.
  3. Las sensaciones dolorosas, inicialmente provocadas por estrés mecánico o físico, posteriormente son constantes.
  4. La aparición de chirridos, crujidos y chasquidos durante movimientos bruscos.
  5. Cojera pronunciada en el miembro afectado.
  6. La aparición de contracturas (limitación de los movimientos pasivos).
  7. Estrechamiento o cierre del espacio articular (signo radiológico).

La gravedad de los signos de artrosis de la articulación de la cadera depende del grado de desarrollo de la enfermedad y de la capacidad reactiva del cuerpo del paciente.

dolor en la articulación de la cadera debido a artrosis

Etapas de la coxartrosis

Dependiendo de las manifestaciones clínicas, se pueden distinguir 4 etapas de artrosis de la articulación de la cadera:

  1. La artrosis de primer grado de la articulación de la cadera no presenta dolor pronunciado ni otras manifestaciones. El estadio es difícil de diagnosticar; la enfermedad se puede identificar mediante un estudio bioquímico del tejido del cartílago hialino y determinando una cantidad insuficiente de glucosaminoglicanos. El paciente siente dolor en la articulación y rara vez dolor al inicio de la actividad física.
  2. La artrosis de segundo grado de la articulación de la cadera se caracteriza por cambios en la densidad y elasticidad de las fibras del cartílago. Aparecen grietas y roturas. Las funciones de absorción de impactos se reducen. El dolor se intensifica, se irradia a la zona de la ingle, los movimientos de extensión y reducción de la extremidad afectada son limitados.
  3. En tercer grado, la separación de las fibras del cartílago se produce con mayor intensidad. Las superficies articulares experimentan una presión excesiva y se desarrollan focos de isquemia. A lo largo del borde de las epífisis crece tejido cartilaginoso. La sensación de dolor en la zona de la articulación ósea dañada no depende del estado de actividad y reposo. Con cualquier movimiento, la articulación “cruje” y “cruje”. El rango de movimiento se reduce en todos los ejes.
  4. El cuarto grado se caracteriza por la exposición de las superficies de los componentes articulares con la formación de úlceras y depresiones. La cabeza articular del fémur está mal fijada en el acetábulo, lo que conduce a una violación de la yuxtaposición y separación de las superficies articulares. Durante este período, el paciente experimenta un dolor insoportable causado por el estrechamiento, a veces cierre, de la luz articular y la compresión de haces de fibras nerviosas y vasos sanguíneos. Los movimientos son limitados, a veces completamente.

La clasificación de los cambios patológicos causados por ATC es necesaria para comprender el mecanismo y las características del desarrollo de la enfermedad. Determinar la gravedad de la enfermedad ayuda a determinar las tácticas de tratamiento correctas y la discapacidad (en casos graves de la enfermedad).

Posibles consecuencias

La progresión del ATS conduce no solo a la deformación de la cabeza femoral y la cavidad del hueso pélvico, sino también al desarrollo de procesos patológicos en el funcionamiento del aparato articular en su conjunto.

Patologías derivadas de complicaciones de la artrosis de cadera:

  • sinovitis (inflamación de la membrana sinovial de la articulación);
  • necrosis aséptica de la cabeza femoral;
  • destrucción de articulaciones (osteonecrosis);
  • inflamación de la cápsula articular con cambios en la cantidad de líquido sinovial;
  • anquilosis (inmovilidad de las articulaciones óseas) parcial o completa;
  • contracturas (movilidad limitada e incapacidad para flexionar o extender la extremidad).

El desarrollo de complicaciones del ETA siempre conduce a un deterioro del estado general, la calidad de vida del paciente y una pérdida de movimiento sin asistencia.

Métodos de diagnóstico

El diagnóstico de artrosis de la articulación de la cadera en la etapa inicial es difícil. Las manifestaciones sintomáticas se vuelven notables solo cuando las epífisis de los huesos y las fibras nerviosas están involucradas en el proceso patológico.

Imagen de rayos X de la articulación de la cadera con artrosis.

Durante un examen médico en la etapa de progresión, se observa lo siguiente:

  • cambio visual en el contorno articular;
  • dolor a la palpación;
  • a veces pastosidad de los tejidos periarticulares;
  • acortamiento de la extremidad enferma.

El papel principal en el diagnóstico de ETA se asigna al examen de rayos X. Como métodos de diagnóstico auxiliares se utilizan los siguientes:

  1. Ultrasonido, resonancia magnética.
  2. Tomografía computarizada.
  3. Punción de lubricación articular (líquido sinovial).
  4. Diagnóstico mediante artroscopio (microsonda).
  5. Pruebas de laboratorio clínicas y bioquímicas de orina y sangre.

Un diagnóstico oportuno mejora el pronóstico del tratamiento y la vida futura del paciente.

¿Cómo solicitar la discapacidad?

Es imposible curar completamente esta enfermedad. Para confirmar su derecho a las prestaciones sociales y asignar un grupo de discapacidad después de someterse a un examen por parte de especialistas especializados, debe comunicarse con su médico tratante.

consulta con un médico para la artrosis de cadera

Las indicaciones para asignar discapacidad por artrosis de la articulación de la cadera son:

  • oligoartrosis (daño a no más de 2 articulaciones) TS 2 grados;
  • artrosis combinada de segundo grado de la articulación de la rodilla y artrosis de tercer grado;
  • reducción de la longitud de la extremidad afectada en más de 6 cm;
  • ATS reactivo, documentado.

Lo siguiente ayudará a determinar el grupo de discapacidad:

  • historial médico cuidadosamente recopilado;
  • conclusión de la comisión médica asesora (MCC);
  • resultados de estudios de diagnóstico;
  • pasando por una comisión de expertos médicos y sociales (MSEC).

Si la decisión de la comisión de expertos es negativa, se puede apelar ante autoridades superiores.

Prevención

Las medidas preventivas son una forma sencilla de evitar el desarrollo de esta enfermedad. Las medidas de prevención incluyen:

  1. Compromiso con un estilo de vida activo.
  2. Seguimiento de los indicadores de peso corporal.
  3. Optimización de la nutrición y del régimen trabajo-descanso.
  4. Reducir la carga mecánica y física.
  5. Tratamiento de enfermedades de etiología viral e infecciosa.
  6. Prevención y prevención de lesiones en el hogar y en el trabajo.
  7. Examen preventivo periódico.

Conclusión

La respuesta a la pregunta frecuente: "¿Es posible curar la artrosis de la articulación de la cadera?", Los expertos dan una respuesta negativa. El tejido cartilaginoso destruido no se puede restaurar por completo, así como es imposible corregir por completo la deformación y destrucción de los huesos que forman parte de la articulación. No se deben ignorar ni siquiera las manifestaciones menores de artrosis de cadera; esto reduce las posibilidades de prevenir un mayor desarrollo de la enfermedad.